El período de validez de una receta puede variar en función de los requisitos estatales y de tus necesidades específicas de cuidado de los ojos.
Por lo general, las recetas tienen una validez de 1 a 2 años y deben indicar claramente la fecha de vencimiento. Si tu receta venció, asegúrate de programar un examen de la vista lo antes posible.
Es importante tener una receta actualizada y exámenes de la vista anuales para mantener una salud visual óptima y una visión perfecta. Los exámenes periódicos pueden ayudar al médico a detectar enfermedades como el glaucoma, que no presentan síntomas evidentes, y a corregir la vista para evitar visión borrosa, dolores de cabeza, dolor ocular o tensión.
Si tienes problemas de la vista más graves, es posible que tu oculista te recomiende exámenes de la vista dos veces al año o cuando sea necesario.