La mayoría de las personas saben que estar expuestos a la luz UV incrementa el riesgo de dañar los ojos y padecer enfermedades graves como cáncer, cataratas, degeneración macular y ceguera por el sol. Pero, ¿sabías que los niños son aún más susceptibles a sufrir estas lesiones que los adultos? No debería sorprendernos, ya que reciben aproximadamente tres veces más la exposición anual a rayos UV que un adulto promedio. Y además, sus lentes oculares son más transparentes que los de un adulto, lo cual los expone a un mayor grado de longitud de onda de la luz. Es por ello que es muy importante que los niños usen gafas de sol. Al elegir gafas de sol, asegúrate de comprar siempre lentes con 100 por ciento de protección UVA y UVB para máxima seguridad. Si tu hijo usa espejuelos, asegúrate de que los hagan de acuerdo a su receta.
De forma similar a las gafas de sol, los sombreros también protegen eficientemente los ojos de tus hijos del sol. Es importante recordar que incluso cuando está nublado, tus ojos siguen expuesto a la dañina luz UV . Por supuesto, la mejor combinación es que tu hijo use gafas de sol y un sombrero, así te aseguras de que reciba la mejor protección posible.
Tus ojos no son lo único que deberías proteger del sol. Cuando las gafas de sol no son una opción, es importante proteger la piel alrededor de los ojos, específicamente los párpados. La mayoría de las personas que usan protector solar, en general evitan el área alrededor de los ojos. Esto es un gran error. Hasta un 10 por ciento de todos los cánceres de piel, sin contar el melanoma, aparece en los párpados. Los optómetras recomiendan usar un humectante con factor de protección solar (FPS) (15+) en la piel sensible de áreas como los párpados, ya que las lociones y los humectantes son absorbidos por la piel con mayor rapidez que el protector solar típico. Otra forma de evitar la irritación en áreas sensibles, como los párpados, es usar un protector solar en barra sin fragancia o un bálsamo para labios con FPS. Esto protegerá los ojos de tus hijos.
Nunca puedes ser demasiado cauteloso cuando se trata de la salud visual, ya que puede haber peligros en cualquier lugar. Los irritantes como la arena, el repelente de insectos y el cloro pueden dañar los ojos. Asimismo, el equipo popular de verano (como las cañas de pescar, las pistolas de agua, los palos de golf) también puede causar lesiones, así que nunca bajes la guardia.
Como el buen clima llama a pasar más tiempo al aire libre, asegúrate de proteger tus ojos y los de tus hijos. Para recibir más consejos útiles y contenido esclarecedor sobre la salud visual, no te pierdas nuestro página de Facebook or nuestro canal de Youtube.
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